El pasado lunes 23 de marzo, salió en varios medios de comunicación regionales y nacionales la noticia de que existirían 7 contagios de COVID19 en una Congregación Evangélica perteneciente a la comuna de San Pedro de la Paz, Región del Bio Bio. Esta noticia generó un revuelo en casi todas las redes, tildando de irresponsables a los pastores y hermanos de aquella congregación. Me sorprendió leer a muchos pastores, hermanos, líderes de diferentes congregaciones juzgando y llamando a la responsabilidad a todas las personas, sin mencionar a aquellos que no profesan nuestra fe que con palabras soeces, burlescas y groseras se refirieron a nuestros hermanos.

Efectivamente en aquella congregación asistió un hermano que estaba contagiado con covid19, sin embargo él no lo sabía, por ende en su círculo más cercano tampoco nadie lo sabía, es más, en el momento que él supo fue internado y a tomar los resguardos necesarios. Cabe destacar que la Congregación El Nazareno en un comunicado oficial a través de sus redes sociales, mencionó que las actividades estaban suspendidas desde el día 15 de marzo, y es necesario señalar que hasta esa fecha no existía prohibición alguna respecto a las reuniones públicas. Luego recomendaron un aforo máximo de 50 personas y recién el día de ayer lunes 23 de marzo se hizo la prohibición total de reuniones religiosas, deportivas y/o culturales. Sin embargo, esta congregación al igual que muchas congregaciones a nivel nacional tomaron los resguardos, con más precaución y celeridad que incluso que el ministerio de salud, con esto no quiero decir que el Ministerio de Salud no lo está haciendo bien, pero es necesario precisarlo.

Ha sido una de las noticias más compartidas y mencionadas incluso a nivel nacional, considerando que la comuna de San Pedro de la Paz, al igual que otras están con un cordón sanitario y aislamiento, pero la razón no es la irresponsabilidad de una congregación o de unos pastores específicamente, si no, que la responsabilidad es de la misma pandemia que hoy nos afecta a todos. Es fácil buscar culpables, porque tal vez eso nos tranquiliza y nos da paz, pero ese no es el camino, hoy todos estamos sintiendo los golpes de una pandemia nunca antes vista para nuestra generación, es tiempo de actuar con amor, misericordia, perdón y por sobre todo con precaución, de la misma manera que lo hubiera hecho Jesús.

Marcos Fuentes, Cientista Político, Iglesia Restauración Concepción.

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