Por Lukas Montecinos*

En marzo de 2020, la Organización Mundial de la Salud reconoció oficialmente al COVID-19 como una pandemia. A finales de ese mismo mes, el pastor John Piper escribió “Coronavirus y Cristo”, un libro corto pero completamente bíblico. Desde ese momento hasta ahora, la enfermedad ha avanzado rápidamente, al punto en que a la publicación de esta reseña en nuestro país ya se registran 10.507 infectados y 139 muertes. El panorama mundial es aún más desolador: 2.293.644 infectados y 157.400 fallecidos (Google, 2020). Lo anterior ha causado grandes estragos en la salud y la economía mundial, pero sobre todo en los corazones de los hombres que hoy viven con un evidente miedo por el presente, y la constante incertidumbre acerca de lo que se vendrá ¿Habrá alguna esperanza en tiempos de Coronavirus? 

Es por medio de este libro que Piper nos insta a responder la interrogante de cómo debemos entablar la relación entre una pandemia mundial y nuestra fe en Cristo. Precisamente ese es el tema medular de este libro, puesto que en sus 11 capítulos, el autor aborda temáticas para entender a Cristo como nuestra Roca y como el soberano Dios; nos muestra la atrocidad del pecado, nos incita a un despertar espiritual y nos motiva a esperar su segunda venida.

Lo que vuelve imprescindible del libro es que todas las temáticas mencionadas están enfocadas principalmente en la persona de Cristo y en Su Evangelio glorioso, el cual es capaz de ser suficiente para nosotros incluso en las situaciones más angustiantes como esta terrible pandemia.

El autor hace un especial énfasis en el que debemos entender que el coronavirus fue enviado por Dios (pág. 33). ¿Esto podría orientarnos a pensar que tenemos un Dios injusto? En ninguna manera, y es por lo mismo que el pastor trata de inducirnos a una total dependencia de Dios, quien a pesar del virus nos ha mostrado su misericordia en una innumerable cantidad de veces, siendo pecadores no merecedores de su piedad.

El libro está dividido en dos partes: En la primera el autor nos insta a probar que Dios es Bueno, que él es Santo y que al mismo tiempo es justo y recto. Piper titula esta primera parte como “El Dios que reina sobre el Coronavirus”, en donde la temática principal radica en el estar cimentados sólo en Cristo, tanto en tiempo de bendición como de aflicción. Una Roca firme que es inquebrantable.

La segunda parte lleva por nombre “¿Qué es lo que está haciendo Dios por medio del Coronavirus?”. En esta sección el autor desarrolla seis argumentos los cuales vienen a demostrar que Dios evidentemente tiene un plan a través del coronavirus, el cual va orientado especialmente a los creyentes. No abordaré aún más en ello para no hacer spoilers, pero lo que hará Dios a través de este virus en ninguna manera nos puede dejar indiferentes.

Piper también nos pone frente a un Dios que debe ser visto con claridad y no con romanticismo o sentimentalismo. Se trata de un Dios cuyos actos no son cuestionables, aun cuando sean en ocasiones inentendibles para nosotros. Tal cual como lo evidenció el escritor sagrado, “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos” (Isaías 55:8-9).

Estando mi padre en la UCI por coronavirus, como familia hemos podido aprender a confiar en la soberanía del Señor, hemos podido entender que a Él no se le escapa ninguna situación

Este libro (al igual que la mayoría de los que Piper ha escrito) es totalmente recomendable, no solo por el contexto del virus en el cual estamos viviendo, sino, porque es un libro atingente a cualquier época, a cualquier circunstancia en la cual la aflicción, la desesperanza y la pena e incertidumbre puedan agobiar al creyente. En este libro encontramos a Cristo no sólo como nuestro salvador, sino como nuestra roca firme en la cual no tambalearemos jamás. El autor es plenamente conciso e ilustrativo en la forma de graficar a Cristo como la esperanza final del creyente. Este no es un libro que inste a decretar sanidad o que “la muerte no tocará nuestro hogar”, todo lo contrario. Nos hace estar preparados para gozar de Cristo tanto en vida como en muerte, tanto en bendición como en aflicción, ya sea por este virus o por alguna otra circunstancia, “pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos” (Romanos 14:8).

Este libro tocó bastante de cerca mi corazón, puesto que al día de hoy precisamente tengo a mi padre afectado por el virus. Estando él en la UCI como familia hemos podido aprender a confiar en la soberanía del Señor, hemos podido entender que a Él no se le escapa ninguna situación, ni si quiera esto, y evidentemente es la misma idea que John Piper quiere plasmar en Coronavirus y Cristo.

Es mi deseo de que puedas ocupar precisamente esta cuarentena para que le dediques tiempo a este libro, en donde aprenderás a descansar plenamente en la divina providencia de nuestro Señor, tanto en tiempos de bendición como en estos tiempos de pandemia. Vivir es Cristo.

Si quieres descargar el libro, presiona este link: “Coronavirus y Cristo” por John Piper

Estudiante de Administración Pública, Universidad Central. Miembro de IMP Colina.

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