*Por Equipo Pensamiento Pentecostal

Es el tema que ha copado los noticieros, conversaciones y agendas de los diferentes gobiernos del mundo, la pandemia generada por el virus SARS-CoV-2, y declarada como tal por la Organización Mundial de la Salud el día 11 de Marzo, ha generado ha día de hoy 02 de Junio, más de 6 millones de contagiados a nivel mundial, y un total de muertes que superan las 370 mil. 

Dado que nuestro país se encuentra en pleno pico de contagios y muertes, sin saber aún si hemos pasado lo peor de la pandemia, hemos querido conversar con un hermano en Cristo que trabaja en el servicio de salud público, quién junto a muchos otros compatriotas, han sido la primera línea de defensa ante la peor pandemia que ha visto nuestra generación. Nuestro hermano, quien se encuentra en cuarentena y recuperándose después de haber padecido en su propia carne la enfermedad provocada por el virus, ha tenido la amabilidad de conversar con Pensamiento Pentecostal:

*Rogamos la oración por nuestro hermano Edgardo y su familia, ya que al parecer sus padres, ancianos, estarían contagiados

1. Edgardo, por favor presentate y cuentanos a grandes rasgos, ¿Cómo está la situación en el servicio de salud donde trabajas durante estos críticos últimos meses?

Mi nombre es Edgardo Beltrán Daroch miembro de la Iglesia Evangélica Pentecostal, me desempeño como funcionario público en el área de la salud, específicamente en el servicio de Urgencias en el hospital El Pino en la comuna San Bernardo, Santiago. Desde el momento en que se confirmó el primer caso de corona virus en Chile, nuestro hospital comenzó a tomar medidas en cuanto al espacio físico, convirtiendo tres de los veinticuatro box de atención, en box de pacientes con sospecha de COVID-19, completamente equipados y en aislamiento. Con el transcurrir de los días y el aumento de sospechas en pacientes con alguna sintomatología propia del virus, es que nuestra población de usuarios que consultaba por enfermedades comunes en nuestro país o en nuestra comuna, o por descompensaciones de sus enfermedades crónicas, se vio disminuida en un número muy importante y a la vez un aumento considerable por las consultas de sospechas por COVID-19.

Ya en la fase de pandemia en la que estamos, según encuestas que realiza día a día el Ministerio de Salud junto al Gobierno, se dice que cada media hora estaría muriendo una persona a causa de este virus, donde al día de hoy (2 de junio) ya van 108.686 casos de contagiados en Chile y 1188 muertos.

nos ha tocado ver morir a personas por causa de este virus; ver como en cosa de segundos se descompensan y necesitan ser conectadas a un ventilador mecánico, ¡es realmente chocante!

El hospital El Pino se ha visto colapsado completamente, la falta de camas, la falta de box de atención, implica un estrés tanto para la población como también para los funcionarios, por lo demás se ha hecho muy notorio la precaria condición de atención en la que estamos en estas instancias sobre todo por la falta de camas, lo podemos ver porque nuestra urgencia se ha convertido en una UCI de pacientes críticos y no solo en urgencia, sino que en el hospital ha pasado en varios servicios, de tener camas simples a camas complejas numerosamente. Esto conlleva un estrés tanto psicológico como también físico en todo el personal de salud, al pasar de un estado en el que se atienden pacientes aparentemente estables, a atender ahora a pacientes críticos. Así ha sido en el servicio en el cual trabajo, donde nos ha tocado ver morir a personas por causa de este virus; ver como en cosa de segundos se descompensan y necesitan ser conectadas a un ventilador mecánico, ¡es realmente chocante!

El servicio de urgencia en el cual yo trabajo consta de cuatro turnos, cada uno con mas de 40 funcionarios, entre médicos, enfermeros, técnicos, auxiliares, kinesiólogos, personal de aseo y guardias; en donde vemos día a día caer de a poco a nuestros colegas contagiados por este virus, es evidente y notorio el desgaste tanto en el estado físico y psicológico en la mayoría de ellos, reflejándose en el estado de ánimo, estrés, etc. Casi el 60% de los funcionarios esta o estuvo contagiados, y muchos ya han pasado su periodo de cuarentena y han regresado a sus lugares de trabajo.

2. ¿En qué situación se encuentra el hospital en el que estás/estabas trabajando? 

La urgencia en la cual me desempeño se encuentra totalmente colapsada con patologías respiratorias, siendo la mayoría de ellos COVID-19 positivo, esta urgencia consta con 24 box de atención estando estos en su totalidad con pacientes con alguna patología respiratoria, también tiene una sala de pacientes ambulatorios la que consta con 6 sillones y aquí también se esta atendiendo pacientes respiratorios. A su vez hay dos salas de pacientes autovalentes, pero todas estas salas han pasado a ser ocupadas por pacientes en algún estado crítico, lo cual refleja lo preocupante de la situación ya que no existe una sala en donde no haya pacientes con posible contagio y esto cada vez limita más la atención para otro tipo de urgencia de cualquier otro índole 

Yo en la actualidad no me encuentro trabajando.

Edgardo en su lugar de trabajo

3. Si tienes compañeros que sean cristianos. ¿Cómo se apoyan los unos a los otros?

Bueno, específicamente en mi turno (ya que como mencionaba anteriormente, hay 4 turnos en los cuales hay mas de 40 funcionarios por turno) solamente dos somos cristianos. Y bueno, la manera que nos hemos apoyado es principalmente hablando de las cosas de Dios, hay otros compañeros que tienen algún conocimiento, ya que muchas veces se hacen participes de nuestras conversaciones, pero ellos están alejados de Dios.

vemos día a día caer de a poco a nuestros colegas contagiados por este virus, es evidente y notorio el desgaste tanto en el estado físico y psicológico

4. ¿Cómo se ven confrontados al virus como funcionarios de la salud y como cristianos?

Bueno estábamos convencidos de que en algún momento nos íbamos a contagiar, esto es así, es una pandemia donde el virus se propaga súper rápido y hay que considerar que nosotros hemos pasado a ser primera línea y estamos expuestos a alto nivel de contagio, independiente de usar todo los elementos implicados para la prevención. Era evidente que en cualquier momento nos íbamos a contagiar, la posta esta llena de pacientes con patologías respiratorias, ya no da abasto, hay gente en los pasillos que han dado positivo, esparciendo así el virus. Es una realidad que tenía que llegar en algún momento. 

5. ¿Cómo la fe en el Señor les ayuda a afrontar la situación?

Bueno, en lo personal estoy con la esperanza puesta en Cristo, sostenido por gracia, mi fe está en Él, la única roca firme y fuerte en la que me puedo amparar en esta situación. Considero que el sonido de la final trompeta esta a las puertas, sobre mi se puede escuchar, y es la esperanza de verle un día cara a cara la que me ayuda a afrontar esta compleja situación de crisis sanitaria, en la cual estamos todos involucrados. Además, en 1a Tesalonicenses capitulo 5 verso 9, la palabra de Dios nos dice: Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo; y a esa palabra me aferro, esa palabra me ayuda a que mi esperanza este puesta en Jesucristo, y en lo que Él fue a preparar para mi, y lo que me espera en el reino de los cielos.

6. ¿Cómo ha sido enfrentarse al cansancio y la desesperanza del contexto? ¿has sentido que tu fe decaiga? 

El cansancio físico y psicológico es tremendo, en lo personal nunca había visto el colapso de un paciente por problemas respiratorios, nunca había visto a personas descompensarse tan rápido, en fracciones de minutos; en un par de horas puedes verlo vivo, mirándote y luego ya no están, es terrible, es chocante, es cansador físicamente, es agotador psicológicamente. Los turnos están cada vez mas horribles, pero gracias a Dios hasta el momento no he sentido que mi fe haya decaído, todo lo contario, como lo dije anteriormente, creo que la esperanza mía esta puesta en Cristo. 

7. ¿Te contagiaste? Cuéntame un poco como fue el proceso, y como estas ahora. 

Si, estoy contagiado en la actualidad, después de dos exámenes de PCR, di positivo. No sabría decir como me contagié, puede haber sido algún paciente o hasta algún compañero el que me contagió, no sabría decir el origen específicamente, incluso yo mismo pude haber hecho una mala técnica, o algún compañero asintomático, no sé; lo que sí se, es que mi lugar de trabajo es una fuente alta de contagio.

Respecto al proceso, este fue bastante difícil, fueron días dolorosos y muy angustiantes, no se lo doy a nadie, la reacción de este virus es super relativo de paciente a paciente. Hay pacientes que pueden ser asintomáticos los 14 días que se recomiendan de aislamiento, hay otros que a mediados de su cuarentena presentan síntomas, otros al final, otros al inicio, y así, es super distinto entre pacientes. En mi caso, los síntomas se presentaron desde un principio, antes de ser notificado de que había dado positivo. A la fecha, llevo 2 días en aislamiento, y tuve intensos dolores musculares, náuseas, cefalea, fiebre, en general presenté todos los síntomas que han mencionado los expertos; y fueron caóticos: angustia, días en que lloré literalmente de dolor y angustia por no poder mover mi cuerpo.

Creo que ya pase los días de mas dolor, los cuales han ido disminuyendo, pese a que estoy recién empezando mi cuarentena desde que fui notificado, creo que lo más fuerte ya lo viví y aun así hay gozo dentro de mí, no veo esto como una especie de castigo, no culpo a Dios, sino que lo tomo como parte de un proceso porque estoy en esta carne, así lo tomo. Actualmente estoy encerrado en mi habitación, creo que ya pasó lo peor, mis síntomas han disminuido, solo queda un poco de cefalea (dolor de cabeza), malestar en la garganta y pérdida del olfato. Solo le pido a Dios que mi familia no se vaya a contagiar, porque ese es mi principal temor. 

Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo

1 Tesalonicences 5:9

8. ¿Qué mensaje le darías a los hermanos y hermanas en la fe que leerán esta entrevista?

El mensaje que yo puedo dar como cristiano que trabaja en esta área, y porque me ha tocado vivir esta pandemia de cerca, es que busquemos el rostro de Dios, porque ya no hay otra opción, no hay otra salida. Estamos en los últimos tiempos, estamos cursando una crisis sanitaria en la que han pasado muchas cosas, y no veremos que las cosas mejoren según lo que nos señala las Escrituras. No estamos en condiciones de malgastar nuestro tiempo.

En lo personal creo que esta es la instancia que Dios nos está dando para que recapacitemos, para que nos volvamos a Él, para que nos humillemos y nos arrepintamos de corazón. Que confesemos nuestros pecados, reconozcamos que Dios es un Dios de amor, de misericordia, pero también es un Dios justo y Él hace justicia conforme a su voluntad. Dios es un Dios real, y la muerte es real, la vida eterna es real, la salvación es real, Jesús es real, su crucifixión y resurrección son reales. Su reinado, el gozo eterno, todo es real.

Dios no es un Dios que nos paga conforme a nuestro pecado, sino que por el contrario, las puertas de la gracia están abiertas para que nos podamos arrepentir.

No vienen tiempos mejores, la maldad día a día aumenta, y esta es la instancia que Dios nos esta dando para que nos volvamos a Él; aquí es donde tenemos que buscarle y dejar todo de lado, nuestro rencor, nuestra ira y nuestro pecado. Ese es el consejo que yo les podría dar, hasta el momento no hay cura para este virus, pero nosotros sabemos cual es la cura, Dios es la cura, y el método de esta cura es la oración, buscar a Dios y pedirle a Él misericordia.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí