Por Bastian Jara Nicovani

“Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca.”

Lucas 21:28.

Durante este último tiempo la pandemia del coronavirus ha irrumpido en nuestras vidas y, en consecuencia, la población del mundo entero ha sufrido pánico, miedo, problemas de sueño y otras tantas cosas. Sin embargo, en nuestro círculo religioso pentecostal han surgido nuevamente, a través de las RR.SS, predicaciones que están vinculadas a “los últimos tiempos” o a la venida del Señor, relacionando directamente el miedo con dichos temas.

No es que esté en contra de que probablemente estemos en los últimos tiempos, por el contrario, estoy muy a favor de dicho pensamiento, sin embargo, me consterna este aprovechamiento de la situación, en dónde se utiliza para ganar oyentes o simplemente infundir una “escatología del terror”.

Es sabido que en nuestras congregaciones generalmente se usa la predicación escatológica como un método de advertencia (y no de aliento), no obstante, muchos de los temas que se han usado (guerras mundiales, Guerra Fría, problemas en Medio Oriente, problemas en Latinoamérica, terremotos, tsunamis, etc.) han sido descontextualizados y han generado más pánico que calma. Un ejemplo claro de esto se dio en la década de los 80, cuando estaba de moda la predicación sobre la venida de Cristo. A través de diferentes predicadores famosos del mundo pentecostal se fue hablando de esto, provocando una especie de terror ante lo que está por venir. En consecuencia, muchos creyentes dejaron los estudios, dejaron los trabajos, dejaron incluso a sus esposos o esposas porque la venida de Cristo era “inminente”.

Esta postura me parece bastante preocupante, ya que sigue estando vigente en las predicaciones actuales, y la gente, más que sentirse tranquila ante los acontecimientos que ve día a día, se siente angustiada y desesperanzada. Es por esto que, a través de esta pequeña reflexión, me propongo analizar algunos conceptos importantes a la hora de hablar y enseñar sobre escatología, repasando algunos momentos importantes en nuestra historia y dilucidando que se debe hacer ante los escenarios catastróficos que podamos presenciar.

El carácter escatológico de las cartas apostólicas

Francisco Lacueva define escatología como “un término griego que significa tratado de las últimas cosas” (Lacueva, 2004). Si nos tomamos de esto, algunos creerían que esta definición solo aplica a la actualidad, pero, cuando se escribieron los evangelios, los apóstoles creían que estaban viviendo en los últimos tiempos y eso también se nota en su manera de escribir. Es por esto que podemos decir que este término no solo corresponde a la actualidad sino a la realidad de la iglesia primitiva.

Un ejemplo claro se encuentra en la forma escritural de las cartas de Pablo, Pedro y Juan, en donde hacían ver en todo momento que la venida de Cristo y los últimos tiempos estaban cerca. 1 de Tesalonicenses 4:16, 1 de Corintios 15:51, 2 de Pedro cap. 2-3, 1 de Juan 1:18 y Apocalipsis nos hablan sobre una venida de Cristo y un término de los tiempos inminente. Blomberg, nos da cuenta de este dilema señalando que “El retraso de la parusía era un problema ya en los años 50…” (L.Bomberg, 2011)[1]haciéndonos ver que, de plano el problema del fin de los tiempos no es actual, sino que existía desde los tiempos apostólicos.

“Pablo, Pedro y Juan hacían ver en todo momento que la venida de Cristo y los últimos tiempos estaban cerca”

Luego del periodo apostólico vino Eusebio, quien trajo una cierta calma literaria sobre los tiempos en los que estaba viviendo la iglesia, “El esquema de la historia que Eusebio desarrolló, le obligó a abandonar un tema fundamental de la predicación cristiana primitiva: el advenimiento del Reino.” (Gonzalez, 2009). No obstante, esta “tranquilidad” sería la data de un problema que calaría hondo en los cristianos pos Eusebio, porque se “prohibiría” hablar del tema para dar una idea de “tranquilidad”. 

“Debido en parte a la obra de Eusebio y de otros como él, se tendió a relegar u olvidar la esperanza de la iglesia primitiva de que su señor habría de retornar en las nubes para establecer un reino de paz y justicia. En épocas posteriores, la mayoría de los grupos que regresaron a aquella esperanza fueron tenidos por herejes y revolucionarios, y condenados por tales.” (Gonzalez, Historia del cristianismo, 2009)

“De plano el problema del fin de los tiempos no es actual, sino que existía desde los tiempos apostólicos.”

Grandes acontecimientos a través de la historia

La consigna escatológica fue detenida por Eusebio momentáneamente, pero la rueda de la historia continúo girando y ocurrieron acontecimientos que marcaron a la humanidad y que, en definitiva, fueron relacionados a escenarios apocalípticos como la venida de Cristo y el fin de los tiempos. La edad media, la peste negra, las cruzadas, la caída de Constantinopla, el descubrimiento de América, la reforma protestante, la revolución francesa, las guerras napoleónicas, la primera guerra mundial, la gripe española, la segunda guerra mundial, la guerra fría, los conflictos en medio oriente y últimamente la aparición del Covid 19 han marcado (o en el caso del covid, marcarán) su lugar en la historia. Probablemente, en cada acontecimiento mencionado se pensó que su tiempo era el tiempo final. Quizás, algunos pensaron que en la época de la caza de brujas, el fin se acercaba. Otros por su parte, creyeron que la época de las cruzadas era un escenario apocalíptico. Quizás Martin Lutero en su viaje a Roma pensó que se encontraba con un escenario no solo indecoroso sino apocalíptico. Más de alguno debe haber pensado que las guerras mundiales fueron precedentes de que no quedaba más tiempo. En la guerra fría fueron unos cuantos predicadores los que se aventuraron a decir que ocurriría una guerra nuclear sin precedentes lo que provocaría un escenario escatológico. Sin embargo, el tiempo pasó y con él, se llevó la incertidumbre de que si era o no el fin de los tiempos.   

Ahora bien, si la historia continuó su curso y los acontecimientos que se sucedieron entre sí no trajeron “eventos apocalípticos” ¿Cuáles serían los últimos tiempos? Y ¿Cuándo será la venida del Señor? Esta respuesta, tal y como lo dice la biblia, nadie la sabe, el mismo Señor nos dijo que ni aun los ángeles del cielo sabían el día y la hora, solo el Padre que está en los cielos sabe el día y la hora y, ante esto, nuestras especulaciones quedan en la nada.

Entonces, el problema de la predicación escatológica no está en el cuándo será sino en la incertidumbre que provocan los predicadores que no miden sus interpretaciones bíblicas sobre el final de los tiempos por inclinarse ante vaticinios completamente emocionales. Es sabido que en nuestras iglesias carismáticas predominan los dones, incluso a veces, por sobre la interpretación bíblica, pero esto no quiere decir que demos pie a declaraciones desafortunadas que solo infunden miedo. Es cierto que vivimos tiempos en los cuales reina la incertidumbre a causa de un virus que ha dejado cifras escalofriantes de muertes e infectados, pero esto no quiere decir que estamos en la libertad de usar este tema como un método de infundir miedo o pánico, por el contrario, debemos aprender de lo que ocurrió en las generaciones anteriores e infundir calma en vez de terror.  

“El problema de la predicación escatológica no está en el cuándo será sino en la incertidumbre que provocan los predicadores que no miden sus interpretaciones bíblicas sobre el final de los tiempos por inclinarse ante vaticinios completamente emocionales”

Es por todo esto que creo que es de una irresponsabilidad tremenda el predicar sin contextos, utilizando temas populares para ganar adherentes y generar pánico en medio de una iglesia cristiana que necesita más que nunca calma para enfrentar este problema mundial con altura de miras.

Los apóstoles y la iglesia primitiva aunque hablaron del tiempo del fin, siempre hablaron desde la panorámica de la esperanza: la “esperanza venidera”, “el día del señor”, “cuando suene la trompeta seremos transformados”, etc. Mas que un discurso de miedo, ellos nos llamaban a estar preparados, y eso, es muy distinto a promover un ideario del miedo. Estar preparado significa estar a cuentas con Dios, en definitiva, estar en paz con Dios, por lo tanto, nuestro devenir debería estar en función de nuestra relación diaria con el Señor, no de las interpretaciones de tal y tal predicador vaticinando posibles escenarios escatológicos. Es por esto que, al emitir mensajes por redes sociales, es muy importante ser cautos y emitir mensajes de esperanza, no de terror.

¿La biblia nos habla de los últimos tiempos? ¡Sí!, pero también nos habla de la esperanza que debemos tener los creyentes ante su venida

 “Por cuanto has guardado la palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra.” 

Apocalipsis 3:10

Mucha gente podrá estar en contra de esta opinión, pero sin lugar a dudas, creo que, aunque sean los últimos tiempos (o lo sean en algunos años más), el mensaje correcto no es el del miedo sino el de la esperanza. 

*Egresado de Licenciatura en Historia, Universidad Andrés Bello. Estudiante de Bachiller en teología del STGAL. Miembro de la Iglesia Metodista Pentecostal


[1] Hablando sobre 2 de Pedro en el capítulo 2 y 3.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí