Estamos en medio de una pandemia que provoca una enorme presión tanto en los individuos como en las sociedades. Alrededor de todo el mundo muchas personas han muerto, o sufrido grandes pérdidas, como resultado del virus y sus consecuencias. Como líderes de iglesia y ministros pentecostales, queremos animarlos a ser pacientes durante este tiempo, y a la vez a tener una actitud sana hacia la situación del virus. 

Espiritualmente, debemos estar alertas y cuestionar revelaciones, profecías y teorías conspirativas que llevan al miedo y al aislamiento. Lo que necesitamos en este momento es a cristianos que compartan las buenas nuevas y que conforten al cansado. Dios está con nosotros en tiempos de coronavirus. Ponemos nuestra confianza en Él, quien es el mismo ayer, hoy y por los siglos de los siglos. Jesucristo está presente ahora y en el futuro. Él todo lo sabe, podemos confiar en Él y el miedo no debe paralizarnos. 

Lo que necesitamos en este momento es a cristianos que compartan las buenas nuevas y que conforten al cansado. Dios está con nosotros en tiempos de coronavirus.

Parte de aquellos que se agrupan bajo el paraguas pentecostal y carismático en el Cuerpo de Cristo, deben ser autocríticos al evaluarse, debido a su promoción de profecías y teorías conspirativas. La llegada del virus no fue prevista por voces proféticas significativas. Instamos a aquellos profetas que ahora invierten sus energías en asustar a la gente con las consecuencias del virus, y advirtiéndoles contra la vacunación, a ser más cuidadosos. La iglesia y el mundo necesitan voces proféticas, pero no “profetas de youtube” que no rinden cuentas a nadie más que a sí mismos. 

La iglesia y el mundo necesitan voces proféticas, pero no “profetas de youtube” que no rinden cuentas a nadie más que a sí mismos. 

Por consiguiente, llamamos a las iglesias pentecostales en los países nórdicos a permanecer en oración, y a realizar acciones basadas en el amor a nuestro prójimo, no basadas en el miedo. No hay contradicción entre dedicar nuestra vida a la oración y atender al consejo de las autoridades de la salud. Los líderes políticos no están combatiendo a las iglesias, están combatiendo al virus. 

Para los cinco firmantes, esto significa que seguiremos el consejo de las autoridades de salud en nuestros países con respecto al distanciamiento social por todo el tiempo que sea necesario, así como con respecto a la vacunación cuando llegue nuestro turno. Al mismo tiempo, continuaremos en oración y permaneciendo vigilantes en nuestro llamado, sirviendo a Dios y cuidando de las personas a nuestro alrededor. 

Daniel Alm, Suecia

Øystein Gjerme, Noruega

Aron Hinriksson, Islandia

Dan Sørensen Jacobi, Dinamarca

Mika Yrjölä, Finlandia‬

___

Tomado de Nordic Pentecostal Fellowship, 2021. Traducción de Luis Aránguiz Kahn.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí